AYUDANDO POR MAS DE 33 AÑOS

A niñas, niños, adolescentes y jóvenes en situaciones vulnerables

El Poligono Don Bosco, fue inaugurado en El Salvador en el año 1987 por el padre Salesiano José María Moratalla Escudero, en una comunidad que vivía alrededor de la cárcava municipal más grande de San Salvador. Sus inicios se basaron en ir al encuentro personal de quienes vivían al margen de la sociedad.   Se encuentra  ubicado entre 25 comunidades marginales al rededor de una quebrada de aguas negras y basureros de kilómetro y medio de longitud, era el barrio con el índice más alto de violencia a nivel nacional. Eran comunidades desintegradas, no tenían la identidad de la pertenencia a un mismo sector se ubicaban en terrenos de nadie, en la quebrada sin escritura formal. El pasar de una comunidad a otra significaba un alto costo de peligro (robos, golpizas, violaciones, etc.)

La meta más próxima a los jóvenes era la delincuencia en todas sus modalidades. Para muchas jóvenes, por la proximidad de la zona «roja», su  meta era la prostitución.

Las viviendas eran champas de 40 y 20 mts cuadrados hechas de lámina, cartón y madera; el promedio familiar era de 6 a 8 personas, pero durante la guerra civil hubieron casas que llegaron a albergar al rededor de 20 personas.

La promiscuidad estaba muy extendida. Los matrimonios eran muy inestables. Las posibilidades de desarrollo y promoción personal eran inexistentes. Solo quedaba la alternativa de la emigración a Estados Unidos.

Ante esta realidad, el Polígono surgió como una apuesta a la educación y trabajo en la solidaridad, que permite acceso a oportunidades de desarrollo a las grandes mayorías (niños, adolescentes y jóvenes del área rural y sub urbana) de los sectores populares, creando nuevos paradigmas educativos y laborales.

Es un  proyecto de desarrollo humano pleno que cubre las áreas de educación formal e  integral (Académica, Técnica, Humanista con los títulos en Bachillerato en todas estas aréas); salud; gabinete psicopedagógico;   vivienda;  alimentación; deporte; promoción de nuevas empresas; educación en el ahorro; promoción de sensibilidad solidaria y humana ante la problemática polifacética y arbitraria de ambientes marginados y de extrema pobreza; prevención de la violencia tanto intrafamiliar, de genero, pandilleril etc…; y  última gran proyección la apuesta por el Arte (danza, música, pintura, Teatro) como parte del desarrollo integral de los niños, niñas, adolescente y jóvenes con los títulos de Bachillerato creados en conjunto Fundacion Edytra/ Ministerio de Educación con proyección a nivel superior homologado con Europa.

Para comprender actualmente su dinámica se debe tener en cuenta, que ha sido una construcción gradual y en la cual se han ido integrando paulatinamente distintos programas que dan respuesta a las problemáticas complejas del País. La historia del PIDB comienza con la creación de un Complejo Empresarial que crea empresas cooperativas (llegamos a ser la primera confederación de cooperativas industriales de toda Centroamérica), conformadas prioritariamente por miembros de la comunidad. En el año 1991, se comienza a configurar la idea de un programa que atendiera a los niños y jóvenes de y en la calle. De aquí surgió el Programa Miguel Magone para los niños y jóvenes en 1993 y el programa Laura Vicuña para niñas y jóvenes en 1995.

El programa se sistematizó con el Programa de Internos e Internas que consolidó con un convenio con Corte Suprema de Justicia, UNICEF y Polígono a través del cual se logró incorporar en el proceso educativo del Polígono a 38 jóvenes menores de edad. De la cárcel y su ambiente y pedagogía represiva, pasaron a una educación basada en el Sistema Preventivo de Don Bosco. Después de un año de trabajo conjunto equipo multidisciplinar de los cinco jueces de medidas de ejecución de menores con el Sistema Educativo del Polígono logramos un cambio trascendental. Durante el primer año ninguno de nuestros jóvenes podía salir de las instalaciones del Polígono. Exactamente igual que en la cárcel. Al inicio del segundo año el Polígono planteó, a los cinco jueces de medidas de ejecución de menores y a sus equipos multidisciplinares, una nueva metodología educativa. El Polígono seguía trabajando con esos jóvenes pero condicionando a los jueces de medidas de ejecución de menores que posibilitaran a todos los internos la salida al ambiente familiar tanto los fines de semana, como los feriados. Se aprobó nuestra propuesta y gracias a Dios no hubo fugas de estos jóvenes.

En 1993 se crea el Instituto Técnico Obrero Empresarial, ITOE. Su educación formal abarca desde kinder prepa hasta 3er año de Bachillerato con un horario de clases de 6:45 am a 6:45 pm abierto para alumnos/as externos/as e internos/as.

El PIDB está conformado por distintos componentes: ITOE, educación formal; Talleres laborales, educación laboral; educación humanista (Orquesta Sinfónica, Danza, Arte y Teatro; programas de Internado Laura Vicuña (mujeres) y Miguel Magone (hombres). PIDB es un componente de una estrategia más general y está bajo la coordinación general de la Fundación Salvadoreña de Educación y Trabajo EDYTRA. El Polígono Industrial Don Bosco, PIDB, surge en un contexto de pobreza, miseria y marginación, como herramienta para enfrentar los retos de la sociedad salvadoreña, enfocando su trabajo a los jóvenes más necesitados. La misma, es una institución privada, apolítica, de carácter educativo y proyección empresarial, animada por religiosos de la Congregación Salesiana, con la finalidad de propiciar el desarrollo en las comunidades marginales de El Salvador. 

La población objetivo con la que trabaja el proyecto es considerada de alto riesgo debido a que enfrentan situaciones de drogas, prostitución, tráfico de armas, pandillas, entre otros. Por lo que en los años 90 trabajaron con jóvenes con medida judicial junto a UNICEF, la Corte Suprema de Justicia y el PIDB. La Corte Suprema de Justicia a través de los jueces seleccionaban algunos jóvenes con buen comportamiento para otorgarles la oportunidad de integrarse al Polígono.

La integralidad en la cual se apoya la estructura organizativa del PIDB, propone una organización basada en la autosostenibilidad, con principios democráticos participativos y con proyección social, encontrando sus bases en la interrelación y en la especialización existente entre las diversas áreas del proyecto. A lo largo de los años ha trabajado y firmado convenios con diferentes instituciones gubernamentales: Corte Suprema de Justicia, Consejo Nacional de Seguridad Pública,  INSAFORP, USAID, Unión Europea, Banco Mundial y MINEDUCYT.

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